Y, a veces, ceder no significa ser débil.
Hay que afrontar nuestros sentimientos y no atemorizarnos por ello.
Me molesta tanto la gente que dice "SOY FELÍZ", no existe la felicidad absoluta, no podés decir que sos felíz o sos infelíz, sólo existen pequeños momentos de felicidad, así como pequeños momentos de tristeza.
¿Por qué pequeños? Porque a pesar de que nos parezca una eternidad cuando estamos sumergidos bajo ese dolor, todo pasa y cuando lográs levantarte de la cama y es un nuevo día, es eso, un nuevo día, donde no sabés que es lo que puede pasar, que no te puede pasar, donde nuevas ventanas y puertas se abren.
¿Por qué esperar demasiado para decirle a alguien que lo queremos o que la amamos? ¿No hay un dicho que dice "No dejes para mañana lo que podés hacer hoy"? ¿Y qué? ¿A caso tiene que haber un evento importante para demostrar nuestros sentimientos o, a caso debemos decirlo sólo cuando nos ayudan con algo, cuando nos dan un consejo? ¿A caso suena más lindo cuando nos dicen te quiero y sólo respondemos con un ME GUSTA en fb?
Nos llenamos la boca de dichos y a la hora de ponerlos en práctica, más de uno no logra hacerlos.
No entiendo a la gente que entonces, dice SOY FELÍZ. Por el simple hecho de que no se da una idea de la inmensidad de cosas que tiene esas dos simples palabras, esas tres simples sílabas, esas ocho simples letras. Que abarca millones de cosas, nadie es felíz o infelíz, porque nuestra vida está basada de momentos, sólo de momentos, ¿Y el truco? El truco está en descubrir la magia de nuestros días, en disfrutar cada día como si fuera el último. Y sé que suena fantasioso, pero es así, y aunque a veces nos tropezamos y logramos caer desgraciadamente caer sobre el suelo, hay que seguir adelante, no aferrarse a esas cosas que nos hacen mal, daño, si no agarrar la mano de cada una de las personas que nos hacen bien, que nos acompañan en esos momentos, aunque sea con cada dedo de nuestras manos.
NO LLORES POR QUIEN NO TE AMA, AMA A QUIEN LLORA POR TÍ
No hay comentarios:
Publicar un comentario