jueves, 5 de mayo de 2011

Cuando ignoramos, ignoramos a toda ignorancia, ignorancia que volvió a lastimar, el ignorante soporta maldades, falsedades que ignoran la verdad, lo van moquiando los otros ignorantes, que no entienden del perdón como cobardes. Y el corazón junta valor ignorando lo que tiene que ignorar. Valorando la libertad, más unidos que cautivos podemos aguantar, la sociedad nos va a ignorar corrumpiendo así nuestra realidad, aprendiendo de toda esta ignorancia, ignoramos lo que va a venir, sin ignorar la honestidad que por suerte enseña un poco más. Ignorar a los que ignoran es igual a odiar, tu fusil o mi venganza no demuestran dignidad, no ignorar al que susa una paloma, no ignorar al policía que traiciona. Ignorar tu identidad es ignorar y andar sin paz. Así es que ignoro aquel que no crea, aquel que en mi dolor no vea ni quiere ver, si la luna y sus estrellas o en el sol, encuentro fuerzas y en tus manos el amor, en tus brazos encuentro eso que llaman Dios. 
Siendo ignorante dentro de un pueblo ciego, sin más valor que la televisión, hay presidente, lasarillos que prometen cielos y luego cumplen con su propia salvación. Ignorar nuestro presente, nuestra historia, ignorar cuando nos mienten y nos roban, ignorar nuestra ignorancia fue lo que nos trajo acá. A sufrir hasta sangrar las consecuencias de ser juez y parte de nuestra ignorada, inconciencia hasta el momento en que el destino fue nuestro final. Sentencia de una idea sin felicidad, repetida secuencia de la ciencia del perder las cosas importantes de verdad, saber o no saber vos no sos el que lo va a elegir pero ausente de tus propios sueños no se puede vivir, NO! Y tampoco te podés caer bajo el pie que saque, sembrando el miedo como sistema, durmiendo el anhelo con tragedia, haciendo cárceles en tu cabeza, ser ignorante no te exime, pero tampoco te convierte en un traidor. El ignorante no solo ignora su ignorancia, también ignora su perdón.



Sos un ignorate, ESO sos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario